La Atlanticidad de Canarias: Una aproximación a la gestión de su identidad

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II ENCUENTRO DE JVENES INVESTIGADORES EN HISTORIA CONTEMPORNEA

MARIA CANDELARIA FUENTES NAVARRO JAVIER CONTRERAS BECERRA PABLO LPEZ CHAVES (eds.)

II ENCUENTRO DE JVENES INVESTIGADORES EN HISTORIA CONTEMPORNEAUniversidad de Granada, 22 a 25 de Septiembre de 2009

GRANADA 2010

EDITORES JAVIER CONTRERAS BECERRA MIGUEL NGEL DEL ARCO BLANCO MARA CANDELARIA FUENTES NAVARRO CLAUDIO HERNNDEZ BURGOS MOISS JIMNEZ REYES PABLO LPEZ CHAVES NADIA MARTNEZ ESPINAR JOS NGEL RUIZ JIMNEZ IGNACIO SZMOLKA VIDA PATRICIA BALLESTA FERNNDEZ

Cualquier forma de reproduccin, distribucin, comunicacin pblica o transformacin de esta obra slo puede ser realizada con la autorizacin de sus titulares, salvo excepcin prevista por la ley. Dirjase a CEDRO (Centro Espaol de Derechos Reprogrcos www.cedro.org), si necesita fotocopiar o escanear algn fragmento de esta obra.

LOS AUTORES UNIVERSIDAD DE GRANADA II ENCUENTRO DE JVENES INVESTIGADORES EN HISTORIA CONTEMPORNEA. ISBN: 978-84-338-5094-2. Depsito legal: Gr./ 1.865-2010 Edita: Editorial Universidad de Granada. Campus Universitario de Cartuja. Granada. Fotocomposicin: TADIGRA S. L. Granada. Diseo de cubierta: Jos Mara Medina Alvea Imprime: Imprenta Santa Rita. Monachil. Granada. Printed in Spain Impreso en Espaa

ACTAS II ENCUENTRO DE JVENES INVESTIGADORES EN HISTORIA CONTEMPORNEAAsociacin de Historia Contempornea Universidad de Granada 22-25 de septiembre de 2009

RELACIN DE CONTENIDOS

Introduccin Conferencia inaugural. Cristina Moreiras Menor. LA RUINA DEL TIEMPO: REFLEXIONES SOBRE EL CONCEPTO DE TRANSICIN A PARTIR DE EL DESENCANTO Y DESPUS DE TANTOS AOS. Conferencia de clausura. Juan Sisinio Prez Garzn. LOS HISTORIADORES Y LA HISTORIA. CUESTIONES PARA LA REFLEXIN.

Investigacin para la Paz Diego Checa Hidalgo. INTERVENCIONES INTERNACIONALES NOVIOLENTAS PARA LA TRANSFORMACIN DE CONFLICTOS Juan Manuel Len Milln y Jos Manuel Rojo Zea. CMO ENSEAR HISTORIA Y NO MORIR EN EL INTENTO? EL RETO EDUCATIVO EN LA EDUCACIN SECUNDARIA. PROYECTO ABUELOS CONTADNOS! Juan Manuel Len Milln. HISTORIA Y NACIMIENTO DE PROTECCIN CIVIL. EL VOLUNTARIADO DE PROTECCIN CIVIL ESPAA. Pablo Lpez Chaves. LA IMAGEN DEL INMIGRANTE MAGREB EN LA ESPAA ACTUAL UNA PROPUESTA DE INVESTIGACIN. Hernn Rodrguez Velasco. LA PAZ EN LAS GUERRAS CIVILES. UN ESTADO DE LA CUESTIN.

Historia Econmica, Agraria y Ambiental Borja Carballo Barral, Fernando Vicente Albarrn y Rubn Pallol Trigueros. MADRID EN 1900, ROSTROS EN DIVERGENCIA:SEGREGACIN SOCIOESPACIAL Y LABORAL A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX. Pablo Corral Broto. QUIN DETERMINA LA POLUCIN? SABER Y EXPERTOS SURGIDOS DE LAS PROTESTAS CONTRA LA CONTAMINACIN INDUSTRIAL EN ESPAA (1950-1961).

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Nacionalismo, Etnicidad e Identidades Antonio Alcusn Sarasa. EL IMPACTO RENACIONALIZADOR DE LA DICTADURA PRIMORIVERISTA EN LA PROVINCIA DE HUESCA: LAS CEREMONIAS PATRITICAS CVICO-RELIGIOSAS (1923-1930). Jorge de Hoyos Puente. LENGUAJES E IDENTIDADES DESTERRADAS: ESTADO Y NACIN EN LAS CULTURAS POLTICAS DEL EXILIO REPUBLICANO EN MXICO. Andrea Fernndez-Montesinos Gurruchaga. LA PERVIVENCIA DE LOS ESTEREOTIPOS SOBRE ESPAA EN FRANCIA DURANTE EL INICIO DE LA GUERRA CIVIL (1936). PRIMERA APROXIMACIN. Maximiliano Fuentes Codera. NEUTRALISMOS ACTIVOS Y ALIADOFILIAS FRENTE A LA GRAN GUERRA. EUGENIO DORS Y ORTEGA Y GASSET EN UNA PERSPECTIVA COMPARADA. Marta Garca Carrin. NACIONALISMO ESPAOL EN LA CRTICA

CINEMATOGRFICA DE LA II REPBLICA: EL CASO DE MATEO SANTOS. Carlos Garrido Castellano. RACES SUBMARINAS. LA POSIBILIDAD DE UNA IDENTIDAD COMN EN LA CULTURA CARIBEA ACTUAL. UNA APROXIMACIN A TRAVS DE LAS ARTES. Daniel Macas Fernndez. EL PENSAMIENTO REGENERACIONISTA MILITAR: UNA CRTICA AL SISTEMA POLTICO LIBERAL. David Martn Lpez y Javier Luis lvarez Santos. LA ATLANTACIDAD DE CANARIAS: UNA APROXIMACIN A LA GESTACIN DE SU IDENTIDAD. David Parra Monserrat. LAS GRIETAS DEL AFRICANISMO FRANQUISTA: EL BUHAXEM (1946-1955). Francisco Javier Ramn Solans. LA REINVENCIN DEL CULTO MARIANO EN CLAVE NACIONAL DURANTE EL SIGLO XIX. Jorge Ramos Tolosa. LA IDEA DE DESPLAZAMIENTO (LIMPIEZA TNICA) DE LOS PALESTINOS EN EL SIONISMO. Barbara van der Leeuw. LIBRE, INDEPENDIENTE, ANTIGUO, RURAL... EL IMAGINARIO COMO HERRAMIENTA ANALTICA EN EL ESTUDIO COMPARATIVO DE LOS MOVIMIENTOS REGIONALISTAS Y NACIONALISTAS EN EL PAS VASCO, FLANDES Y FRIESLAND.

Historia Social, Protesta y Relaciones en el mundo del trabajo Daniel Alcalde Gelfo y Antonio Muoz de Arenillas Valds. POCOS, PERO VALIENTES: UN RECORRIDO POR LOS MOVIMIENTOS SOCIALES EN CDIZ A INICIOS DE LA TRANSICIN. lex Amaya Quer. EMPRESAS SIN CAPITALISTAS: EL DISCURSO PROPAGANDSTICO DE LA ORGANIZACIN SINDICAL ESPAOLA SOBRE LA COGESTIN DURANTE LOS AOS DEL DESARROLLISMO, 1957-1969. Rodrigo Araya Gmez. "QUEBRANDO LA HERENCIA DEL FRANQUISMO", RESPUESTAS SINDICALES ANTE LOS PACTOS DE LA MONCLOA. Ivan Bordetas Jimnez. EL MOVIMIENTO VECINAL EN BARCELONA Y SU REA METROPOLITANA, 1970-1980. Borja Carballo Barral, Fernando Vicente Albarrn, Rubn Pallol Trigueros. LA CIUDAD DE LAS OPORTUNIDADES INMIGRACIN, VIDA Y TRABAJO EN EL MADRID DE LA RESTAURACIN Javier Contreras Becerra. ACERADO, EQUIPAMIENTOS Y ATENCIN MUNICIPAL. MOVILIZACIN CIUDADANA Y SURGIMIENTO DE LAS PRIMERAS ASOCIACIONES DE VECINOS EN JAN (1973-1981). Javiera Erruriz. EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL MADRILEO EN EL INICIO DE LA TRANSICIN A LA DEMOCRACIA: EL CURSO 1975-1976. M Candelaria Fuentes Navarro. A PIE DE CALLE. APROXIMACIN AL PAPEL DEL PCE-PCA EN LACONSOLIDACIN DE LA DEMOCRACIA EN SEVILLA (19751981). Carlos Fuertes Muoz. EL PROBLEMA DEL CONSENSO EN EL FRANQUISMO

(c.1957-c.1976). REFLEXIONES SOBRE EL ESTUDIO DE LAS ACTITUDES SOCIOPOLTICAS DE LOS ESPAOLES Constantino Gonzalo Morell. CUANDO LOS VECINOS CUESTIONAN EL SISTEMA: LA DECISIN DE LA ASOCIACIN FAMILIAR DELICIAS. Josu Jacob Gonzlez Rodrguez. LA POBREZA Y LOS POBRES EN LA ESPAA CONTEMPORNEA.ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL ESTUDIO DE UN IMAGINARIO SOCIAL. Miguel Prez Surez. COMISIONES DE TRABAJADORES Y RADICALIZACIN OBRERA EN LA REVOLUCIN PORTUGUESA (1974-75). Javier San Andrs Corral. GUADALAJARA, CIUDAD DEL INTERIOR. LAS TRANSFORMACIONES DE LA SOCIEDAD URBANA A TRAVS DEL ANLISIS DE REDES SOCIALES (1860-1905).

Historia de gnero Irene Abad Buil. DISCURSOS DE GNERO Y OPOSICIONES POLTICAS: LOS MOTORES DE CONCIENCIACIN DE LAS ORGANIZACIONES FEMININAS ANTIFRANQUISTAS. Adriana Cases Sola. MUJERES Y MOVILIZACIN EN ALICANTE (1923-1939). Romina De Carli. IMGENES DE MUJER EN EL GALDS DE LA PRIMERA SERIE DE LOS EPISODIOS NACIONALES. Mara Laura Dueas Gonzlez. REFLEXIN CRTICA SOBRE LA NOCIN MUJER. Nadia Hindi. REALIDAD SOCIAL DE LA MUJER IRAQU TRAS LA OCUPACIN. Sescn Maras Cadenas. LAS TRABAJADORAS ZARAGOZANAS EN LA POCA DEL DESARROLLISMO (1964-1976) . APROXIMACIONES A UNA INVESTIGACIN EN CURSO. Marta Mario Fernndez y Steven Forti. LAS MUJERES EN EL CALLEJERO DE BARCELONA EN EL SIGLO XX. UNA PROPUESTA DE LECTURA DE LA HISTORIA URBANA Y POLTICA DE LA CIUDAD CONDAL A TRAVS DE LA HISTORIA DE GNERO. Olga Paz Torres y Guillermo Garca Gonzlez. MUJERES Y ESTADO: ENTRE LA PREVENCIN Y LA PROTECCIN (1900 - 1912) LOS ESCENARIOS DE LA PRIMERA EGISLACIN SOCIAL ESPAOLA DESDE UNA PERSPECTIVA DE GNERO. Veronica Paola Raffaelli. GENERACIN CONSCIENTE Y LA CONCEPCIN NEOMALTHUSIANA ANARQUISTA DE LA MUJER (1923-1928). M Luisa Rico Gmez. LA ENSEANZA PROFESIONAL FEMENINA EN ESPAA DESDE 1870 A 1930. Anyes Segura Fernndez. HISTORIA DE GNERO: PARTICIPACIN FEMENINA EN MOVIMIENTOS SOCIALES Y MBITOS DE PODER EN ALMERA DURANTE LA TRANSICIN A LA DEMOCRACIA. Laura Trivio Cabrera. SER ARTISTA EN EL CDIZ DEL SIGLO XIX. CONSIDERACIONES DESDE LA HISTORIA DEL ARTE FEMINISTA.

Vicenta Verdugo Mart. ROSA ESTRUCH ESPINS. UNA ALCALDESA REPUBLICANA EN LA TRANSICIN DEMOCRTICA VALENCIANA.

Relaciones Internacionales e Historia Comparada Laura Branciforte. LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL BAJO EL LEMA DEL ANTIFASCISMO. Alejandro Crespo Jusdado. LA GUERRA FRA Y EL CINE: HOLLYWOOD, EL DEPARTAMENTO DE ESTADO Y ALEMANIA. Hugo Dufils y Juan Infante Amate. REPENSAR LAS FRONTERAS. LOS TERRITORIOS DE ESPAA Y FRANCIA EN EL MUNDO CONTEMPORNEO. Steven Forti. EL TRNSITO DE LA IZQUIERDA AL FASCISMO EN LA EUROPA DE ENTREGUERRAS. ESTADO DE LA CUESTIN, METODOLOGA, LNEAS DE INVESTIGACIN. Miguel ngel Gonzlez Claros. PROCESO DE BARCELONA: UNIN POR EL MEDITERRNEO. Xabier Hualde Amunariz. ESPAA Y GRAN BRETAA: LAS TENSAS RELACIONES MANTENIDAS DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (1939-1945). Juan Antonio Inarejos Muoz. UN MAL MENOR. FRANCIA ANTE LA REINCORPORACIN DE LA REPBLICA DOMINICANA A ESPAA (1861-1865). Diego Iturriaga Barco. LA GRAN GUERRA DE NUESTRO SIGLO O EL NUEVO (DES)ORDEN MUNDIAL TRAS EL 11-S. Antonio Jimnez Hijazo. EL MODELO ALEMN: IMPLICACIN EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL DE LA DERECHA ANTILIBERAL EN LLEIDA. Juan Mars Fuentes. EL IMPACTO DE LA REVOLUCIN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIN EN LAS SOCIEDADES DEL GOLFO RABE: RIYAD Y DUBAI COMO MODELOS. Luis G. Martnez del Campo. UNA APROXIMACIN A LAS RELACIONES CIENTFICAS E INTELECTUALES ENTRE ESPAA Y REINO UNIDO (1907-1936). Pablo Montes Gmez. LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA ANTE EL FASCISMO. ESPAA, 1930. Antonio Csar Moreno Cantano. TIEMPO DE MENTIRAS. EL RGIMEN FRANQUISTA Y LA PROPAGANDA EXTERIOR (1936-1945): ESTADO DE LA CUESTIN. Manuel Prez Salinas. El POR QU NO TE CALLAS? EN LA PRENSA DEL MOMENTO. Erik Damin Reyes Morales. LA TRANSICIN A LA DEMOCRACIA EN MXICO: UNA PERSPECTIVA HISTRICA. Francisco Javier Rodrguez Jimnez. ACCIN CULTURAL ESTADOUNIDENSE EN ESPAA, 1945-69: LOS AMERICAN STUDIES. Elena Romero Prez. EL PRIMER FRANQUISMO Y CHILE: RELACIONES DIPLOMTICAS DE DOS GOBIERNOS IDEOLGICAMENTE CONTENDIENTES.

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Religiosidad y Laicismo Laura Bened Sancho. EL CAPELLN Y EL PRESO. LA IMPORTANCIA DE LOS CAPELLANES DE RISIONES EN EL PRIMER FRANQUISMO. David Beorlegui Zarranz. PAUTAS PARA EL ESTUDIO E INTERPRETACIN DE LOS NUEVOS MOVIMIENTOS RELIGIOSOS. Juan Carlos Colomer y Francisco Javier Sahuquillo. DIOS, LA MADRE Y LA BANDERA. LA NUEVA DERECHA CRISTIANA EN LA HISTORIA RECIENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS: UNA REFLEXIN HISTRICA. Zulema Frolow de la Fuente. CULTURA FEMINISTA EN LAS ESPIRITUALIDADES ALTERNATIVAS. Ivn Heredia Urziz. LA CONQUISTA ESPIRITUAL DE LAS ALMAS DE LOS PRESOS. Juan Antonio Macas Amoretti. LA HISTORIA COMO PROYECTO EN EL PENSAMIEN TO RABE CONTEMPORNEO: PERSPECTIVAS SOBRE EL ISLAM Y LA LAICIDA D. Luisa Marco Sola. LA CRUZADA REPUBLICANA. EL RECURSO A LA RELIGIN C ATLICA EN ZONA GUBERNAMENTAL DURANTE LA GUERRA CIVILESPAOLA (1936-1939). Carimo Mohomed. ISLAM E ISLAMISMOS - RELIGIN, LAICIDAD Y POLTICA: EPI STEMOLOGA Y ONTOLOGA.

Jan Nelis. FASCISM, MYTH AND RELIGION: ROMANIT AND THE BAPTISM OF PAGAN ANTIQUITY. Laura Orlandini. LO QUE PUEDEN LOS MITOS. ANTICLERICALISMO Y CATOLICISMO AL PRINCIPIO DEL SIGLO XX: UN ANLISIS DE LOS DISCURSOS POLTICOS EN UNA PERSPECTIVA DE COMPARACIN CON EL CASO ITALIANO. Jos Antonio Pea Ramos. ORIGEN Y PRIMER DESARROLLO DE LAS COMUNIDADES ISLMICAS DEL MUNICIPIO DE GRANADA EN EL MARCO DE LA TRANSICIN ESPAOLA: IMPLICACIONES POLTICAS. Ignacio Szmolka Vida. LA RELIGIOSIDAD POPULAR ANTE LA ALIANZA ENTRE EL TRONO Y EL ALTAR.

LA ATLANTACIDAD DE CANARIAS: UNA APROXIMACIN A LA GESTACIN DE SU IDENTIDADDAVID MARTN LPEZ 1 JAVIER LUS LVAREZ SANTOS 2

INTRODUCCIN Este trabajo pretende reflexionar, bajo los parmetros de la historia contempornea, cmo se ha originado e influido en las Islas Canarias el concepto de atlanticidad, asociado al espacio geogrfico forjando una identidad nacional, reflejada como una cualidad esttica e histrica inherente tanto al mbito cultural, econmico como social; cuestin, por otro lado, implcita ya desde la propia construccin mtica grecorromana del Archipilago como restos visibles de la Atlntida. Ese patrimonio intangible y legendario, que ha relacionado a las Islas con el continente perdido ha estado presente en la memoria colectiva europea durante siglos, pero ha sido desde finales del siglo XVIII, cuando ha formado parte de un subconsciente generalizado de la sociedad islea que seala Canarias como un producto atlntico, laboratorio experimental de desarrollo histrico y geogrfico, que

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Universidad de Granada Universidad de La Laguna

DAVID MARTN LPEZ Y JAVIER LUS LVAREZ SANTOS

bien poda definir un conjunto de ideas e identidades totalmente plausibles en las artes, la arquitectura y la cultura. Estas manifestaciones son sin embargo, un producto sincrtico que lejos de mirar al carcter vernculo aborigen adopta diversas soluciones impropias, forneas, que se convierten conjuntamente en estilo y sea. Los supuestos valores atlnticos de Canarias fueron as potenciados por los historiadores y literatos locales como Viera y Clavijo y Viana, quienes buscaban y jugaban con la dualidad de un pasado real e ignoto, respectivamente. As, en la dedicatoria a Carlos III de la obra Noticias de la Historia General de las Islas Canarias (1772) de Jos de Viera y Clavijo, el Archipilago es, metafricamente, una especie de centro geogrfico y geoestratgico del Atlntico: Desde el seno del Mar Atlntico y en medio de aquellas felices Islas que sirven de primer meridiano y como puente a la comunicacin de los dos mundos sujetos al glorioso imperio del mejor de los Reyes 3 . Esta idea de Viera de nexo y encrucijada de caminos, persistir en la historiografa canaria hasta el siglo XX: Las Canarias son, por su posicin geogrfica, el verdadero finis terre del Viejo Mundo y la prima tierra del Nuevo Continente. En las mticas Afortunadas se dan la mano Espaa y Amrica 4 . Sobre todo, esta perspectiva de una identidad nacional y geogrfica ser propiciada an ms por ilustres visitantes tardoilustrados, que como Alexander von Humboldt, preconizador como buen prerromntico, del mito de los Atlantes, donde algunos especmenes botnicos tales como el Drago de Franchy -La Orotava, Tenerife- se convertiran en los habitantes ms antiguos del planeta5 . Estas ideas, junto a las miscelneas de viajeros victorianos, fomentaran el origen romntico de Canarias como Edn en medio del Ocano. Los ciudadanos extranjeros patentan esta creencia, mencionando las conexiones e identidades canarias con Amrica y frica, como punto estratgico y poltico sin igual -un anhelo britnico anterior incluso al propio ataque de Lord Nelson-.3

VIERA Y CLAVIJO, J.: Noticias de la Historia general de las Islas Canarias, Cupsa Editorial, Madrid, RUMEU DE ARMAS, A.: Crnica (Actividades del Patronato de la Casa de Coln), Anuario de Debemos subrayar a finales del siglo XVIII las asociaciones de atlantistas que en Europa y Norteamrica

1978, p. 17.4

Estudios Atlnticos, nm. 4 (1958), p. 622.5

proliferaban bajo la creencia de un continente perdido.

LA ATLANTACIDAD DE CANARIAS: UNA APROXIMACIN A LA GESTACIN DE SU

LO ATLNTICO EN SENTIDO CONTEMPORNEO Independientemente del mito clsico de los Atlantes y la Atlntida, de su repercusin hasta el siglo XIX, con la literatura, la poesa romntica y modernista espaola -Verdaguer o Toms Morales por ejemplo 6 -, la nocin de atlntico ha vagado en un amplio abanico semntico que de manera confusa alteraba significado y lugar hasta el siglo XIX. No estara de ms recordar aqu que el Ocano recibi probablemente su nombre de las islas y no a la inversa 7 , afirmaba el Dr. Rumeu de Armas en 1955 refirindose a la obra de Herodoto. El trmino atlntico como tal aparece recogido por la Academia en 1726, pero simplemente asociado al orden arquitectnico que empleaba los atlantes en las soluciones constructivas de los cinco rdenes existentes, principalmente en los capiteles dricos y toscanos 8 . En estas fechas el adjetivo no tiene ningn tipo de significado marino, debindose esperar hasta 1770, donde ya encontramos la acepcin de lo perteneciente Atlante, como mar atlntico, isla atlntica 9 . Curiosamente, lo atlntico en relacin a su significado arquitectnico permanecer coexistiendo con otras definiciones geogrficas. Sin embargo, en 1803 aquella cualidad marina de espacio ambiguo desaparece en favor de la concrecin: lo que pertenece a aquella parte del ocano que baa a la Mauritania 10 . A lo largo del siglo XIX este trmino sufrir ligeras variaciones para especificar en 1884: en el ocano que se extiende desde las costas occidentales de Europa y frica hasta las orientales de Amrica 11 .

6

MIRACLE, J.: Verdaguer, el Atlntico y La Atlntida, Anuario de Estudios Atlnticos, nm. 6 (1960), RUMEU DE ARMAS, A.: Presentacin, Anuario de Estudios Atlnticos, nm. 1 (1955), p. IX. Diccionario de la Real Academia de la Lengua, Madrid, 1726, p. 470. Diccionario de la Real Academia de la Lengua, Madrid, 1770, p. 384. Diccionario de la Real Academia de la Lengua, Madrid, 1770, p. 103. Diccionario de la Real Academia de la Lengua, Madrid, 1770, p. 116.

pp. 327-408.7 8 9

10 11

DAVID MARTN LPEZ Y JAVIER LUS LVAREZ SANTOS

COSTUMBRISMO, REGIONALISMO Y COSMOPOLITISMO ATLNTICO INSULAR El valor de lo atlntico en la cultura insular tambin se gestar en el romanticismo, especialmente con las pautas del costumbrismo. Es preciso sealar que as como otros costumbrismos regionalistas se encuentran perfectamente determinados y definidos, esto no sucede con el caso canario por lo difuso de sus orgenes y la coexistencia estilstica de modelos ambiguos de romanticismo europeo. No obstante, en la prensa canaria del siglo XIX se escriba sobre la incipiente esttica regional apreciada en mltiples ejemplos, adems del mbito musical. Tal vez esta cuestin resulte ms compleja, pues la msica, desde Teobaldo Power y otros compositores coetneos, haba esbozado y superado los tintes regionalistas en estas fechas fusionndolo con el romanticismo imperante en Europa, gestando una identidad propia que desde, lo local buscaba parmetros supranacionales, cosmopolitas como se ha interpretado en la obra del simbolista masn Nstor Martn Fernndez de la Torre 12 . El crtico musical ngel Guerra, sealaba, en 1898 sobre el regionalismo en el resto de las artes -no musicales- lo siguiente: Y la pintura? Tambin siguen los rumbos regionalistas nuestros pintores. Ninguna tierra podra facilitarles la secreta seduccin, la vaga poesa, el caliginoso ensueo del terruo amado. Costas y montaas, aguas y cielos, verdores de campia y transparencias de mar, hay en nuestro pas con colores tpicos, con golpes de luz originales, y que descubren el eterno secreto de la belleza a quien sepa sentirlos y a quien pueda con los pinceles revelarlos 13 . Aunque las consideraciones de ngel Guerra, pudieran estar presentes en el paisajismo romntico de cualquier regin europea de la poca, en las Islas esta percepcin se torna al mismo tiempo costumbrista y a la vez universal. Es decir, desde12

Cfr. ALMEIDA CABRERA, P.: Nstor, un canario cosmopolita, Gran Canaria, Real Sociedad Econmica GUERRA, A.: Msica regional, en Diario de Las Palmas, Las Palmas de Gran Canaria, 2 de mayo de

de Amigos del Pas, 1987.13

1898. Recogido en AA VV: Costumbre y realidad. Costumbrismo y realismo en la pintura canaria 18602000 (Catlogo de la exp. del mismo ttulo celebrada en las sedes centrales de las Cajas Insulares de Ahorros de Las Palmas de Gan Canaria -17de abril al 18 de mayo- y de Santa Cruz de Tenerife -31 de mayo al 30 de junio- de 2001), Tenerife, Cajacanarias y Caja de Canarias, 2001, p.58.

LA ATLANTACIDAD DE CANARIAS: UNA APROXIMACIN A LA GESTACIN DE SU

un primer momento, en torno a 1830-1860, las bases regionalistas de la identidad canaria son gestadas por personas extranjeras, francesas y anglosajonas 14 -es el caso del pintor y comerciante Alfredo Diston (1793-1861)-. Por tanto, y de manera inconsciente, el valor real de la esttica insular viene de otros lados y precisamente del Atlntico. Esta circunstancia da como resultado una generacin de artistas canarios Juan Bautista Fierro van de Walle o Cecilio Montes, entre otros- que en la segunda mitad y a finales de la centuria tratada, comenzarn unas pautas claramente regionalistas, siguiendo aquellos souvenirs, y la retrica esttica de la acuarela victoriana, de las impresiones paisajsticas -cientficas o no- de aquellas viajeras, que en ocasiones con espritu casi antropolgico ms que etnogrfico retrataban la realidad, siguiendo la mxima de Bory de Saint-Vicent los viajeros deben de hacer los retratos de los pases 15 . Posteriormente, se sumar otra generacin costumbrista, de aire romntico y plstica novedosa en las figuras de Lpez Ruiz 16 o ngel Romero -curiosamente forneos tambin, pues ambos son gaditanos-, para encontrarnos con los siguientes ejemplos conforme avanzamos hacia el siglo XX, como Francisco Bonnn Guern o Pedro de Guezala de la tercera poca esttica, que coincidir con la Repblica y sobre todo el Franquismo. Precisamente en la arquitectura insular, esta tercera poca esttica es la ms importante; aunque latente ya en la dcada de los aos 20 del nuevo siglo con los ejemplos arquitectnicos de arquitectos como Pelayo Lpez y Martn-Romero, Mariano Estanga y Arias-Girn o el propio Eladio Laredo, pasar a una segunda14

Al respecto de las influencias de las pintoras victorianas en la identidad insular: Cfr. MARTN LPEZ, D.

y JEREZ SABATER, P.: Las pintoras victorianas y la identidad insular, en El Pajar. Cuadernos de Etnografa canaria. II poca, nm. 25. Mujer e identidad (2008), pp. 96-101.15

AA VV: Narracin de un viaje a Tenerife... (y otros relatos de viajeros en Canarias; trad. y ed. Jos A.

Delgado Luis) Coleccin Canarias a travs del tiempo Vol. 11, Excmo. Cabildo Insular de Tenerife, Tenerife, 1994, p.107.16

Manuel Lpez Ruiz es un pintor que, debido a su prolija produccin que desarrolla hasta bien entrada la

primera mitad del siglo XX, cronolgicamente es imposible ubicar su produccin, que oscila, adems, y desde el primer momento, entre el modernismo con tintes del simbolismo prerrafaelita al costumbrismo ms tpico. Cfr. FRAGA GONZLEZ, C.: Dos pintores gaditanos en Tenerife en Revista de la Real Academia de Bellas Artes de Cdiz, nm. 3, Cdiz (1987).

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generacin ligada finalmente al Rgimen de Franco. Son los casos singulares de los arquitectos Marrero Regalado y Miguel Martn-Fernndez de la Torre -ambos racionalistas convencidos durante la Repblica- o Toms Machado Mndez-Fernndez de Lugo y un sinfn de tcnicos que se suman al estilo regional llamado estilo canario, ms tarde conocido por neocanario, propulsado desde antes de la Guerra Civil espaola pero auspiciado -y obligado- en gran medida por las directrices de la Dictadura, buscando elementos definitorios de un lenguaje insular. Este posicionamiento filosfico, esttico e incluso poltico -desde dentro y fuera de Canarias-, gener una revalorizacin del patrimonio cultural e histrico canario como atlntico, una entelequia reforzada en tiempos del Franquismo y que se generalizaba ahora en todos los sentidos con fines tursticos. Conceptos tergiversados e historias semiverdaderas creaban juicios estticos y apreciaciones de lo atlntico por doquier. Desde techumbres y ventanas a la portuguesa hasta balcones de La Palma como aquellos del Algarbe ejemplificaban perfectamente esta circunstancia.

1955, EL COMIENZO DE LA ATLANTICIDAD CONTEMPORNEA Si existe no slo para Canarias sino para la historia contempornea una fecha singular en la adopcin de lo atlntico como cualidad histrica, en sentido de disciplina cientfica, esta es justamente la de 1955. En la dcada de los aos 50, durante la Guerra Fra, tras la Guerra de Corea y la creacin de la ONU, el trmino de Historia Atlntica cobra autonoma propia, contando con las primeras conclusiones empricas sobre la misma en diversos foros acadmicos 17 . La Historia Atlntica comienza as su devenir contemporneo ligada al delicado momento poltico internacional. El trmino, al mismo tiempo, trasciende el sentido puramente geogrfico, como espacio martimo, para adentrarse en la terminologa histrica de la geopoltica, analizando principalmente aquellas empresas

17

PIETSCHMANN, H.: Introduction: Atlantic History. History between European History and Global

History, en PIETSCHMANN, H. (Ed.): Atlantic History. History of the Atlantic System. 1580-1830, Gttingen, Vandenhoeck & Ruprecht, 2002, pp. 11-53.

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de los poderes martimos rivales, con especial atencin a las expansiones transatlnticas de Espaa y Portugal. Lo Atlntico en la historiografa ibrica sera el resultado de los avatares martimos de su propia historia. No obstante, durante las dictaduras de Franco y Salazar, el concepto haba adquirido un matiz ideolgico diferente, donde coexistan con los valores atlnticos de la historia trminos como hispanidad o lusitanidade, bajo el pretexto de promover lazos de relacin especial con sus antiguos dominios imperiales, aunque de dos maneras totalmente opuestas: incluyentes y excluyentes 18 . Este posicionamiento hispnico y atlntico a la vez puede apreciarse en la exaltacin acadmica del Da de la Hispanidad durante el rgimen franquista: El Descubrimiento de Amrica es espaol al cien por cien; nica y exclusivamente espaol [] Las dos nicas naciones de la tierra (Castilla y Portugal) que estaban en el siglo XV en condiciones de descubrir Amrica 19 . Esta celebracin adquiere un talante diferente en Canarias debido a la intencionalidad de algunas instituciones como la Casa de Coln o el Instituto de Estudios Hispnicos de Canarias, lideradas por personalidades que haban tenido un marcado talante liberal y progresista durante la repblica. No en vano en ese ambiente de control ideolgico y de serias restricciones al asociacionismo independiente, los promotores del Instituto de Estudios Hispnicos supieron aprovechas el cauce que desde el Rgimen se les abra en esos momentos a travs de los Institutos de Cultura Hispnica que el Gobierno impulsaba a uno y otro lado del Atlntico 20 . De esta manera, el componente comprometido con lo indgena americano y lo aborigen canario aparecer en estas fiestas de exaltacin patritica, de una manera en ocasiones tmidamente subversiva: En la celebracin de la Fiesta de la Hispanidad, donde en estos momentos nos damos el abrazo cordial y efusivo de los

18

En este sentido, cabe subrayar la creacin de Institutos de Estudios Hispnicos en diferentes regiones

espaolas, que como el creado en el Puerto de la Cruz en 1953, buscaban subrayar los lazos identitarios con Hispanoamrica.19

RUMEU DE ARMAS, A.: Crnica (Actividades del Patronato de la Casa de Coln), Anuario de HERNNDEZ GONZLEZ, M.: Instituto de Estudios Hispnicos de Canarias, 1953-2002, Instituto de

Estudios Atlnticos, nm. 3 (1957), pp. 655-656.20

Estudios Hispnicos de Canarias, Tenerife, 2003, p. 11.

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padres a los hijos, e inversamente, los espaoles con los hispanoamericanos, es decir, la Espaa guanche con la Amrica indgena 21 . Fruto del inters acadmico despertado en la Casa de Coln de Las Palmas de Gran Canaria, en 1954 se plantea la necesidad de crear un referente cientfico, con un inusitado enfoque holstico para la poca, bajo el formato de una revista anual titulada Anuario de Estudios Atlnticos, dependiente del Cabildo Insular de Gran Canaria. En los objetivos y declaracin de intenciones de su director, el historiador tinerfeo Antonio Rumeu de Armas (1912-2006), en el primer nmero en 1955, establecen las pautas atlnticas de la publicacin: El Anuario de Estudios Atlnticos, de acuerdo con su emblema, escoge como motivo central de sus investigaciones y estudios las Islas Canarias, pero no con un sentido localista e introvertido, sino para exaltar lo que hay en ellas de grandeza y dimensin universal [] No hay en ello exageracin, pues desde su remoto origen geolgico hasta nuestros das se han mantenido fieles a su ecumnico destino 22 . Rumeu, precursor y pionero de los estudios atlnticos, como Canarias y el Atlntico. Pirateras y ataques navales contra las islas Canarias (1991), redisea tempranamente el Ocano como un espacio marino unitario donde las experiencias histricas insulares y continentales se interrelacionan: El Atlntico tiene en s mismo unidad bastante para que todo cuanto con este ocano se relacione nos interese como preferente objetivo [] Las interdependencias son constantes, sin que escapen a ellas las costas continentales vecinas que lo cierran y circundan 23 . Debido a los regmenes autoritarios de ambos pases, la terminologa de Historia atlntica se vio profundamente afectada puesto que consideraron, en todo momento, el ocano atlntico como parte de sus respectivas historias nacionales, diferencindose as de nuevos enfoques del Atlntico, con conceptos ms amplios que se trabajan en pases como Francia, Inglaterra o Estados Unidos, donde se haba superado la perspectiva imperial ibrica de la interpretacin de su historia.

21

RUMEU DE ARMAS, A.: Crnica (Actividades del Patronato de la Casa de Coln), Anuario de Idem: Presentacin, Anuario de Estudios Atlnticos, nm. 1 (1955), p. VIII. Debemos resear que el Idem, Ibidem.

Estudios Atlnticos, nm. 4 (1958), p. 639.22

emblema del propio anuario es un diseo de su primer director.23

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Paralelamente a los atisbos de historia atlntica espaola, precisamente iniciada desde Canarias -Rumeu de Armas, Morales Padrn, Morales Lezcano y Bethencourt Massieu-, los historiadores franceses Pierre Chaunu y Frdric Mauro 24 , seguidores de Braudel, haban dado forma a otro Atlntico. En esta ocasin, el atlntico como un espacio histrico diferente. El historiador belga Charles Verlinden, a mediados de los 60, publicara una historia de la civilizacin atlntica, que puede entenderse como el primer intento coherente de construir una historia del Atlntico, desde la perspectiva econmica, social y cultural, ahondando en un discurso multidisciplinar, que trasciende el anlisis de los intercambios comerciales martimos. Verlinden consideraba este espacio ocenico como un gran anfiteatro donde los acontecimientos histricos acaecidos configuraban un patrimonio histrico comn e incluso, desde una nocin de civilizacin 25 . Con la llegada de la democracia, el espritu atlntico de Canarias no desparece. Todo lo contrario, puesto que adquiere un nuevo valor identitario en la plasmacin cultural del Archipilago. Lo atlntico es entendido ahora como un valor cosmopolita que auna por una parte la condicin europea de Canarias con la sempiterna encrucijada de caminos que suponen las Islas. As se reformula el trmino atlntico asociado al carcter universal de la regin. Fruto de estas nuevas circunstancias es la creacin del Centro Atlntico de Arte Moderno de Las Palmas de Gran Canaria -fundado en 1989-. Es tambin otra manifestacin cultural del Cabildo Insular de Gran Canaria, que vuelve a involucrarse de manera institucional con la promocin cultural de la atlanticidad. No obstante, el trmino atlntico ya hemos indicado que lleva implcito otros contextos y connotaciones, que superan el significado primigenio de Rumeu. En este sentido, Jos Manuel Soria, como presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria organismo editor de los Anuarios de Estudios Atlnticos-, seala, en la presentacin24

Ambos idelogos de la Historia Atlntica tambin aplicarn concretamente estos trminos a sus estudios

sobre el Archipilago. Cfr. MAURO, F.: Les Canaries face aux les portugaieses de l'Atlantique avant 1800, IV CHCA (1980), Las Palmas t. IV, 1985, pp. 285-310 y CHAUNU, Piere: Sville et l'Atlantique (1504-1650), Pars, Sevpen, 12 volmenes. 1955-1960.25

VERLINDEN, C.: Protocolonialismo extranjero y colonizacin ibrica en la zona atlntica. IX CHCA

(1990), Las Palmas, t. II, 1992, pp. 647-668.

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de los ndices tras 50 aos de investigacin atlntica, un aspecto que no debe entenderse como balad: el carcter macaronsico atlntico. Con esta recopilacin, el Cabildo de Gran Canaria contina defendiendo los objetivos y metas que se persiguieron con la creacin de esta obra. Y no nos cabe duda de que el Anuario de Estudios Atlnticos ha de seguir analizando la relevancia de nuestro Archipilago en el Ocano, y su concepcin ecumnica, con su papel y trascendencia respecto al mbito macaronsico y a los continentes que lo rodean 26 . El Dr. Antonio Bethencourt Massieu, quien haba participado en los orgenes de la historia atlntica de Canarias, apunta en su prlogo a la misma edicin de ndices (2006) una nueva formulacin de lo atlntico, valorando lo aportado por la historiografa del anuario hasta nuestros das:No es ste el lugar oportuno para ensalzar la trascendencia y significacin del Anuario, y el mrito de su Director. Pero s es conveniente sealar, aunque sea someramente, el xito del profesor Rumeu al concebir el Archipilago como una de las claves para entender el Ocano Atlntico. El Ocano como una entidad histrica y como Civilizacin creada por la Europa Martima Occidental como nos asevera Sir John Elliott. En otras palabras, el papel representado por Canarias entre los Grandes Descubrimientos y la Era de la Globalizacin. Sin Canarias la historia del Atlntico hubiera sido otra [] Pues bien, en estos cincuenta y dos aos, el Anuario ha sido herramienta imprescindible, y nada despreciable para entender la concepcin atlntica de los archipilagos y la trascendencia del Ocano para el pasado, presente y futuro de las Islas Canarias. Canarias, puente entre los tres continentes, tal y como lo diseara don Antonio en el logotipo que preside el Anuario: Fortunatae Insulae Orbis Novi Pons, entre las dos columnas de Hrcules con sendas cartelas que rezan: Plus y Ultra 27 .

26

SORIA LPEZ, J. M.: Presentacin institucional s. t., Anuario de Estudios Atlnticos, ndice analtico BETHENCOURT MASSIEU, A.: Presentacin institucional del director del Anuario s. t., Anuario de

de autores y materias, 1-52 (2006), s. p.27

Estudios Atlnticos, ndice analtico de autores y materias, 1-52 (2006), s. p.